WASHINGTON.- El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó que el nuevo gobierno de Abelardo de la Espriella autorizó a Washington a participar en operaciones militares conjuntas en territorio colombiano para combatir lo que llamó “narcoterrorismo”. El anuncio marca un giro fuerte en la política de seguridad de Colombia, a menos de una semana de que De la Espriella asumiera la Presidencia.
Según Hegseth, Colombia pidió la participación del Departamento de Defensa estadounidense en la lucha contra redes criminales y grupos armados. También confirmó que el país se integrará al Escudo de las Américas, una alianza promovida por Donald Trump para ampliar la cooperación militar contra el narcotráfico en la región. En la práctica, esto coloca a Colombia dentro de la estrategia de seguridad regional impulsada desde Washington.
El cambio es notable frente a la relación que Estados Unidos mantuvo con el gobierno de Gustavo Petro. Durante la administración anterior, los choques con Trump fueron constantes, especialmente por la política antidrogas. Incluso Washington retiró a Colombia la certificación como país aliado en la lucha contra el narcotráfico, aunque mantuvo parte de la cooperación por considerarla de interés para Estados Unidos.
Con De la Espriella, el escenario cambió por completo. El nuevo presidente llegó con un discurso de mano dura, prometió enfrentar “sin tregua” al narcotráfico y abrió la puerta a operaciones conjuntas con otros países. Para sus críticos, esto no es cooperación, sino una entrega peligrosa de soberanía a Estados Unidos, ahora bajo una agenda mucho más alineada con Trump.
Uno de los señalamientos más duros vino de Iván Cepeda Castro, candidato que perdió la elección, quien acusó a De la Espriella de entregar el territorio y la soberanía colombiana a los intereses estratégicos de Estados Unidos. Cepeda advirtió que permitir operaciones militares extranjeras sin pasar por los controles constitucionales convierte a Colombia en una plataforma de Washington para la región y recordó que, según la Constitución colombiana, el tránsito de tropas extranjeras debe ser autorizado por el Senado.