La propuesta representa un cambio respecto al modelo vigente, ya que no sólo permite elegir si el apellido materno o paterno irá primero, sino también cuál de los dos apellidos de cada progenitor será transmitido a los hijos.
“Las personas progenitoras podrán elegir, de común acuerdo, el orden de los apellidos, pudiendo utilizar el primer o el segundo apellido de cada una de ellas", señala el documento.
Asimismo, se expresa que el objetivo es "abandonar el esquema tradicional que, de manera implícita, privilegiaba el apellido paterno y establecer un régimen acorde con los principios constitucionales de igualdad y no discriminación".
Se destaca que este cambio busca armonizar la legislación federal con la evolución que ya han tenido la mayoría de los estados del país.
Y es que expone que 27 de las 32 entidades federativas ya permiten que madres y padres acuerden el orden de los apellidos de sus hijos, mientras que únicamente cinco conservan como regla obligatoria que primero vaya el apellido paterno y después el materno.
No obstante, la Comisión advierte que aún existen diferencias importantes en la legislación local para resolver los desacuerdos entre los progenitores.