ISLA MUJERES, QUINTANA ROO.- La embarcación Astral, operada por la organización española Open Arms, retomó este sábado su travesía hacia Cuba después de permanecer tres días en territorio mexicano y realizar una escala adicional en Isla Mujeres para completar la carga de combustible.
El viaje forma parte de la campaña internacional “Rumbo a Cuba”, una iniciativa ciudadana que transporta materiales médicos y tecnología fotovoltaica destinada al Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez, en La Habana. La misión busca que áreas prioritarias del centro de salud cuenten con suministro eléctrico continuo ante los apagones que afectan a la isla.
Entre los materiales enviados se encuentran medicinas, equipamiento para instalar un sistema de generación solar y alrededor de 150 celdas fotovoltaicas. También se incluyó una donación de libros del Fondo de Cultura Económica para crear una biblioteca infantil y juvenil dentro del hospital.
Óscar Camps, fundador de Open Arms e impulsor de la movilización, destacó el respaldo recibido durante la escala mexicana y recordó la relación histórica entre México y Cuba.
“Ojalá cundiera este ejemplo y se extendiera en otros países”, declaró durante una entrevista realizada en un muelle de Isla Blanca, Quintana Roo.
Aunque reconoció que la cantidad de insumos reunida es menor a la que la organización hubiera deseado, Camps resaltó que el cargamento fue posible gracias a las aportaciones de ciudadanos y colectivos.
“No llevamos muchas toneladas de material como quisiéramos, pero sí que llevamos la poca humanidad que le está quedando a la Unión Europea; está aquí y nos lo han dado los ciudadanos que han podido apoyar esta campaña”, expresó.
La tripulación permanecerá en Cuba durante la instalación y puesta en marcha del sistema fotovoltaico. De acuerdo con los organizadores, primero será necesario adaptar el tablero eléctrico de la unidad médica para hacerlo compatible con el nuevo equipamiento.
Camps señaló que representantes del hospital, autoridades diplomáticas españolas e integrantes de las organizaciones que respaldaron la campaña esperan la llegada del barco. También adelantó que, una vez concluida esta misión, Open Arms evaluará la posibilidad de realizar un segundo envío.
El activista recordó que la organización mantiene operaciones humanitarias en distintos puntos del mundo, entre ellas acciones de rescate en el Mediterráneo y misiones anteriores para transportar alimentos a Gaza.
Durante la entrevista, Camps criticó la política del presidente estadounidense Donald Trump y responsabilizó a las restricciones energéticas de agravar las condiciones de los hospitales cubanos.
“Lo que se está haciendo en Cuba es un asedio medieval, privar a la población civil de sus hospitales, dejar hospitales sin luz, que las incubadoras no funcionen, que las máquinas de diálisis, que las neveras, que nada funcione; eso significa perder vidas”, afirmó. Estas declaraciones representan la postura del fundador de Open Arms.
Camps sostuvo que la campaña busca aliviar parcialmente las necesidades energéticas del hospital y motivar a otras organizaciones a desarrollar proyectos similares.
“Nosotros es lo que podemos hacer con nuestros recursos y con lo que hemos conseguido. Si eso incomoda a algunos gobiernos de la Unión Europea o de Estados Unidos, pues qué bien. Yo creo que la solidaridad y la sociedad civil van de la mano en este proyecto”, manifestó.