Alejandro “Alito” Moreno, dirigente nacional del PRI, respaldó al diputado Carlos Gutiérrez Mancilla tras el enfrentamiento físico que protagonizó con el morenista Arturo Ávila en la Cámara de Diputados y aseguró que, de haber estado en su lugar, él también habría respondido con violencia.
Durante una entrevista con Ciro Gómez Leyva para Radio Fórmula, el priista defendió la reacción de Gutiérrez Mancilla y afirmó que el legislador de Morena había provocado previamente el conflicto.
“Yo sí le hubiera puesto en su lugar”, declaró Moreno, quien incluso sostuvo que habría respondido con “otro par de cachetadas” para que, según dijo, los legisladores de Morena entendieran que “no le pasa nada a nadie”.
El enfrentamiento entre ambos diputados ocurrió en medio de una sesión marcada por los ataques y acusaciones entre Morena y el PRI. El intercambio subió de tono hasta terminar en una confrontación física entre Ávila y Gutiérrez Mancilla.
De acuerdo con la versión de Alito Moreno, Arturo Ávila habría amenazado previamente al diputado priista, situación que, según el dirigente tricolor, contribuyó a que la discusión terminara en golpes.
Moreno también sostuvo que la oposición ya está cansada de debatir con los legisladores de Morena y acusó a sus integrantes de ser “corruptos” y “soberbios”.
El dirigente priista aseguró que el enfrentamiento ocurre en un contexto de creciente tensión entre ambos partidos, particularmente por los señalamientos contra él relacionados con su patrimonio y con un presunto desvío de recursos durante su etapa como gobernador de Campeche.
Las acusaciones sobre las propiedades de Moreno y personas de su entorno han sido señaladas desde hace años por sus adversarios políticos. El propio priista ha rechazado las acusaciones y sostiene que su patrimonio es lícito y transparente.
En la entrevista, Alito Moreno también acusó al gobierno de ejercer una supuesta persecución política y censura contra opositores y periodistas. Criticó la exhibición de listas de comunicadores y adversarios políticos durante conferencias oficiales y calificó estas acciones como una muestra de autoritarismo.
El dirigente del PRI adelantó además que presentará denuncias relacionadas con el delito de trata de personas en México. En ese contexto, mencionó el caso de Keith Raniere y habló de una presunta “secta satánica” vinculada con personas en el país, además de cuestionar que la Fiscalía no hubiera dado seguimiento al caso, según su versión.